Empezar a comer – La otra cara del destete

Este libro aborda la incorporación de alimentos sólidos en la nutrición del lactante como un proceso mucho más complejo de lo que solemos considerar; con multiples implicancias psíquicas, vinculares y, sobre todo, culturales.
Nos revela un interesante paralelo entre los cambios madurativos del estómago durante los primeros años de vida y los cambios ocurridos en el remoto pasado de nuestra especie durante las glaciaciones. En ese momento. el hombre -hasta entonces un pacífico recolector de frutos-, para sobrevivir, tuvo que empezar a matar a otros animales y comer su carne.
Morder y digerir los alimentos para satisfacer el deseo voraz demanda el ejercicio de una agresión nueva, cargada de ambivalencia, que necesita ser acotada por tabúes y prohibiciones; esto determina, nada menos, que el ingreso al orden cultural. Las hipótesis antropológicas que Freud desarrolló en Totem y tabú, sobre el parricidio, la devoración del padre y el horror al canibalismo, adquieren ahora el valor de un «mito» que refleja las vivencias por las que atraviesa el niño durante el fin de la lactancia.
Luego de exponer, en las dos primeras partes del libro, los desarrollos teóricos elaborados junto a Horacio Corniglio, en la tercera parte, Gustavo Chiozza nos ofrece una aplicación práctica de los mismos realizando un detallado analisis del film La vida de Pi.
Empezar a comer logra una perspectiva original sobre un momento fundante de la vida: «Una época en la que se superponen dos procesos de enorme significatividad: el fin de la lactancia y el empezar a comer. Pensamos que el primero de estos dos procesos, el destete, ha sido el más frecuentemente iluminado y que, por eso mismo, la significatividad del empezar a comer ha quedado ensombrecida.»