Español English

Anexo Gráfico de Cáncer. ¿Por qué a mí, por qué ahora? (Libros del Zorzal)

PRÓLOGO

El psicoanálisis de una paciente que mantenía desde su juventud una relación incestuosa con su hermano, y que padecía de un intenso temor hipocondríaco a enfermarse de cáncer, me llevó a escribir, en 1966, un trabajo titulado El contenido latente del horror al incesto y su relación con el cáncer, que daría lugar, en 1978, a la publicación de un libro Ideas para una concepción psicoanalítica del cáncer, que en 1981 se tradujo al italiano con el título Psicoanalisi e cancro y que se reeditó en Buenos Aires, con algunos agregados en el 2001.

Cuando se trata de dar algún ejemplo acerca de los significados inconcientes que se expresan como trastornos en la estructura y en el funcionamiento del cuerpo, siempre es más fácil referirse a los órganos cuya actividad trascurre lo suficientemente cercana a la conciencia como para que nos demos cuenta que nuestras emociones conducen a que algo se modifique en ellos. Así sucede, por ejemplo, con el tránsito intestinal y el miedo. El lenguaje habitual está lleno de alusiones que, como es el caso de “se me parte el corazón”, o “no me puedo tragar esa ofensa”, nos orientan en ese sentido.

A pesar de que sabemos que el funcionamiento del sistema inmunitario influye en el desarrollo y en la evolución de un cáncer, y también que los estados de animo influyen en el funcionamiento del sistema inmunitario, la situación es muy distinta cuando se intenta trasmitir cuales son las transformaciones anímicas inconcientes que se expresan en una malformación cancerosa. Exponer de una manera clara y comprensible lo que la investigación en ese terreno ha revelado nos conduce a la necesidad de comunicar conceptos que se refieren a una parte del alma que suele permanecer fuertemente reprimida, de modo que escribir acerca de ellos tropieza desde el comienzo con el obstáculo de la incredulidad.

Pero también sucede que a medida que pasan los años la necesidad de trasmitirlos aumenta en lugar de disminuir. De modo que a comienzos de este año me decidí por fin a enfrentar el desafío de escribir un nuevo libro, totalmente diferente al anterior, tratando de que fuera comprensible sin necesidad de que el lector disponga de conocimientos médicos o psicoanalíticos. Ya finalizado el libro (Cáncer. ¿Por qué a mí, por qué ahora?) , me pareció que un anexo gráfico construido en Power Point, podría contribuir al propósito de subrayar lo esencial. Incluyo, como parte de este anexo, una serie de gráficos Sobre lo que nos hace falta que se refieren a un aspecto fundamental en la comprensión del estado anímico que “predispone” al desarrollo de un cáncer.

Sólo me resta expresar mi esperanza de haber podido trasmitir la idea de que el cuerpo humano es un aparato en el cual vive una persona que convive con otras, y que el cáncer, que ocurre siempre en un momento muy particular de una vida, lejos de ser un monstruo siniestro y extraño, es un destino humano frente al cual no estamos completamente inermes.

Luis Chiozza
Abril de 2010