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Libro de gráficos “Cuerpo, alma y espíritu. Los significados inconcientes de las enfermedades del cuerpo” Luis Chiozza

PRÓLOGO

La silueta de dos personas que se besan, que aparece en la tapa de este volumen, alude a la que quizás sea la más típica y conmovedora de las tantas experiencias habituales en las que no diferenciamos entre el cuerpo, el alma y el espíritu. Si cuando masticamos un caramelo nos parecería un sin sentido preguntarnos si lo hacemos con el cuerpo o con el alma ¿a que se debe el hecho de que cuando nuestro pensamiento se interna en una indagación “científica”, establescamos esa categorías de manera tan tajante? A pesar de esas distinciones es un hecho cierto e incontrovertible que no tenemos una boca para el alma y otra diferente para el cuerpo.

La primera parte de estos gráficos resume la posición que todavía predomina en la ciencia cuando intenta concebir la relación que existe entre las categorías cuerpo, alma y espíritu, que el pensamiento ha separado. Desde allí nos internamos en las nuevas propuestas que surgen del psicoanálisis, las neurociencias y la biosemiótica, con sus importantes consecuencias en la interpretación de los significados que ocultan las enfermedades que percibimos en el cuerpo.

Una segunda parte, titulada Corazón, hígado y cerebro, tres maneras de la vida, constituye un anexo gráfico del libro que, con el mismo título, expone los fundamentos y los desarrollos de nuestra posición teórica acerca del psicoanálisis y de la medicina. Por fin, una última serie de gráficos, titulada Lo mal pensado que emocionalmente nos conforma, ilustra el núcleo esencial de otro libro reciente, ¿Por qué nos equivocamos?, en el cual proseguimos indagando en los motivos que nos conducen a la enfermedad.

Los gráficos en Power Point que conforman este volumen no se proponen esquematizar el pensamiento. Las palabras que contienen esos gráficos procuran condensar lo esencial de los pensamientos que pretenden trasmitir, y sus imágenes intentan enriquecer la comunicación de esos pensamientos con escenas que puedan amplificar su resonancia emocional. Son muchas las veces en que aquello a lo cual la cabeza se resiste cala muy profundamente a través del corazón.

Sólo me resta decir que, carente de las capacidades del poeta y del pintor, no he escatimado esfuerzos en el intento de reflejar en estas páginas el fascinante panorama que se divisa desde las ventanas de la ciencia actual.

Luis Chiozza
Junio de 2010

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