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La Enfermedad – Luis Chiozza

De un órgano, de una familia, de un pueblo.

La realización de un delito puede entenderse como la degradación moral de una persona o como la manifestación de un trastorno “patológico” en el espíritu de una comunidad. Ninguno de esos puntos de vista excluye los demás, sino que, por el contrario, cuando se complementan aumentan nuestras posibilidades de influir sobre los hechos. Mientras miramos con el microscopio lo infinitamente pequeño, y con el telescopio lo infinitamente grande, nos sentimos el ombligo del universo. Desde ese “centro” que constituimos como “individuos” humanos, vemos hacia un lado la enfermedad de un órgano, y hacia el otro la que sufre una persona “entera”, una familia o el espíritu de un pueblo, como entidades malsanas que, sin duda, se influyen entre sí, pero que son esencialmente diferentes. Los desarrollos actuales de distintas disciplinas nos muestran, sin embargo, que todos esos procesos que aparentemente difieren –pero evolucionan juntos– pueden ser contemplados como distintos aspectos de un mismo y “único” trastorno.

Editoarial Paidós.

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